Diagnóstico del espacio disponible
Se recorre el terreno propuesto por la asociación o el ayuntamiento: acceso, sombra, distancia a viviendas y disponibilidad de agua cercana.
Formación práctica para asociaciones y ayuntamientos
Diseñamos el punto de compostaje, formamos a los voluntarios que lo mantendrán y dejamos por escrito el protocolo de seguimiento: temperatura, humedad, olores y aprovechamiento del compost en jardines y huertos urbanos.
Muchos puntos de compostaje comunitario dejan de funcionar a los pocos meses, no por falta de interés, sino porque nadie definió quién revisa el material, con qué frecuencia se airea la pila o qué hacer cuando aparece olor a amoniaco. Este taller presencial trabaja esa parte menos visible: la organización. Se dirige a asociaciones de vecinos, comunidades de propietarios, huertos urbanos y técnicos municipales que quieren instalar o reactivar un punto de compostaje con una rutina de mantenimiento clara desde el primer día.
La sesión combina una parte teórica breve con trabajo directo sobre un compostador real, adaptando cada explicación al modelo instalado en el barrio: compostador de tres cámaras, silo individual, pila abierta o vermicompostaje en cajas.
Elección de ubicación, orientación, drenaje, tipo de estructura y dimensionamiento según el volumen de restos previsto por la comunidad o el parque.
Reparto de turnos, registro de incorporaciones, criterios para aceptar o rechazar materiales y protocolo de relevo entre voluntarios.
Frecuencia de volteo, control de humedad, proporción de material verde y marrón, y ficha de seguimiento semanal.
Identificación temprana de roedores e insectos, barreras físicas, corrección de exceso de humedad y ajuste de la relación carbono-nitrógeno.
Tamizado, maduración final y aplicación en jardines municipales, alcorques y parcelas de huerto urbano según el tipo de cultivo.
El recorrido horizontal muestra el orden habitual de una sesión presencial de jornada completa. Cada grupo trabaja a su ritmo, pero la secuencia se mantiene estable de un taller a otro.
Se recorre el terreno propuesto por la asociación o el ayuntamiento: acceso, sombra, distancia a viviendas y disponibilidad de agua cercana.
Ensamblado de módulos, comprobación de ventilación y ajuste de la base para evitar encharcamientos en época de lluvias.
Alternancia de restos vegetales y de cocina con material estructurante, explicando proporciones aproximadas y errores frecuentes.
Se completa una ficha con nombres, disponibilidad horaria y responsable de cada semana, punto de partida del protocolo de mantenimiento.
Calendario de visitas de seguimiento, contacto para consultas y criterios para decidir cuándo el compost está listo para su uso.
Durante el taller se examina el punto de compostaje con las manos: textura, olor, temperatura y presencia de insectos beneficiosos como lombrices o colémbolos. Estas fotografías corresponden a distintos momentos de sesiones anteriores.
El taller no termina cuando el material está maduro. Se dedica un bloque a explicar cómo tamizar el compost, cómo estimarlo por metro cuadrado y en qué momento del año conviene incorporarlo a parterres, alcorques o bancales de huerto comunitario, evitando aplicaciones excesivas que puedan afectar a las plantas jóvenes.
Ver el temario completo
La sesión se adapta al punto de compostaje ya existente o se plantea desde cero, según el número de voluntarios disponibles y el espacio con el que cuenta el barrio o el municipio.
Escribir para consultar fechas